miércoles, diciembre 27, 2006

Villamayor del río (Burgos) - Hontanas (Burgos) (92,48 Km.)

Sábado, 20 de mayo de 2006

Hoy me toca escribir 2 etapas en el pueblo que estuve ayer Hontanas, no había teléfono, ni cobertura ni ordenador ni nada. Pero se estaba de fabula y se comía muy bien.

Salimos temprano del albergue y paramos a desayunar en un bar de Belorado de hay hasta villafranca montes de Ocas hay tres pueblecillos sin mucha relevancia. En villfrafanca empieza el ascenso al puerto de la Pedraja (los montes de Oca, refugio de bandoleros) la subida no es tan dura como decían y se pasa por unos bosques de árboles pequeños y matorrales, preciosos y peculiares... cuando llegas a la cima es muy bonito, hay unas pistas entre grandes y bellos pinos.



En la cuesta camino un poco al lado de una peregrina francesa que me hace una foto y me cuenta que llegará hasta Burgos y volverá a casa.

Después en la bajada llego a San Juan de Ortega que tiene una iglesia muy bonita donde una vez al año se produce el milagro del equinoccio.. entra un rayo de luz por una ventana y ilumina una figura de la virgen que hay en una columna. Allí veo a unos bicigrinos con unas pequeñas bicicletas plegables.

Llego a Atapuerca y entro en una tienda donde me colocan un par de bocadillos duros ( uno de chorizo y el otro de queso), un bote de aquarius y todo 6 euros..(un timo). La subida de atapuerca después de comer se me resiste mucho ( de esta subida no me habían hablado), no me la esperaba y la verdad es que es bastante dura... me río de los montes de oca y me cachis con la de atapuerca.



Desde atapuerca hasta Burgos no hay mucho que mencionar, pistas y mas pistas y pueblecillos sin relevancia, algunos los pocos como es primavera graciosamente decorados gracias a la madre naturaleza y desde hay me acerco a las afueras de Burgos.



La entrada a Burgos se hace un poco pesada, mucho tiempo por una gran avenida por la cera y llena de gente. Además está muy mal indicado y las flechas amarillas brillan por su ausencia. Aunque valga decir que Burgos me gusta mas que Logroño y la gente no se ve tan cutre.

Aprovecho para sellar la credencial en la catedral cuando están a punto de cerrar. Hay un ambiente muy bonito en los alrededores y allí encuentro a mi compañero Fran que al principio de la etapa lo había perdido de vista. Aprovecho que estoy en Burgos y descargo la tarjeta de fotos en unos CDS que me graban en una tienda de fotos.

Después de Burgos enfilo la salida mas bonita que la entrada y me dirijo siguiendo indicaciones de Fran a Castrogeriz, paro en hornillos del camino ha hacer unas fotos y por un camino lleno de monjas paseantes, empiezo una suave subida. En un momento de la subida encuentro una estampa muy bucólica: 2 peregrinos mayores, la señora con ropa medieval y 2 burros adultos y un burro pequeño. Les pido permiso para hacerles una foto y converso un poco con ellos (son franceses)



Justo cuando estaba a punto de dejarlos me encuentro con otro personaje del camino un peregrino polaco que estaba acostado en una tienda de campaña cocinando algo con una pinta muy mala y vestido íntegramente con ropa del ejercito español, pantalón, chándal, botas, camiseta... hasta tenia una navaja multiusos. Me dice que el material del ejercito español es una mierda y me cuenta también que ha estado 3 semanas ingresado en el hospital de Pamplona por un infarto que le ha aconsejado que deje el camino pero el dice que no se va a morir, que no hay que tener prisa en esta vida, Santiago lo está esperando y hasta que no llegue no se morirá. Lo tiene muy claro tiene sus pastillas preparadas y el móvil con el numero de emergencias para movilizar helicópteros y lo que haga falta.



Paso muy cansado por un maravilloso páramo que como tendré ocasión mas tarde de comprobar es una autentica maravilla. Decido no seguir a Fran y me quedo a dormir en Hontanas... un bonito pueblo, sin Internet, sin teléfono, pero también sin estrés y sin ruidos. Me toca dormir en un albergue muy bueno en el que estoy solo con otro ciclista.

Paso la tarde muy tranquilo hablando con un peregrino maño y me voy ha cenar al restaurante Fuentestrella y allí soy tratado con muchísima amabilidad y simpatía, hago además la mejor cena del camino hasta ahora (Macarrones con chorizo, huevos fritos con morcilla y flan , mas 2 cervezas y un café, todo 10 euros)



Se siente conmigo un hombre (no peregrino) que se hospeda en el hostal, es de San Sebastián y me dice que quedó tan prendado de ese pueblo cuando hizo el camino que ahora viene cada año por el simple placer de pasear por el páramo que hay antes de llegar al pueblo. Me habla de la soledad en el mar de trigo, de la estrategia de los pájaros para que no descubras sus nidos y del placer de estar solo en la inmensidad de la llanura. Me hace ver que quizás mi camino se estaba acelerando un poco y me alegro mucho mas de lo que ya estaba de haberme quedado solo.

Quien me lo iba a decir a mi a la salida que seria una jornada tan inolvidable... esto del camino engancha.

Duermo como un lirón toda la noche, mejor que nunca.